Apenas vio la luz comenzó su viaje a la montaña, sin saber si iba a ser fácil o difícil. Ni siquiera era conciente de lo que hacía. Llegar al pie de la montaña no fue difícil, siempre tuvo alguien que le diera la mano. Apenas comenzó a subir la montaña se encontró que estaba llena de arbustos, fieras y muchas dificultades pero a pesar de eso decidió ascender... ya que de alguna forma la presión del pueblo lo exigía. Al inicio la subida era fácil y lo hacía como un juego, no era consciente de lo importante que era ascender esa montaña así que no se esforzó en aprender de las dificultades y bueno tampoco se preocupó por juntar herramientas para cuando la subida se haga difícil.
Tiempo después, tomó conciencia sobre la importancia de subir la montaña y sobre todo que él no era cualquier persona sino alguien especial, así que con algo más de fuerza comenzó a ascender más rápido en el camino. Algo importante le sucedió cuando pasaba por un lugar muy difícil, encontró una luz muy bella que iluminaba su camino cuando la neblina no lo dejaba ver, todo fue nuevo para ambos, el tiempo no pasaba , la vida era mas bella, respirar era mas fácil, ambos aprendieron muchas cosas mientras caminaron juntos, lamentablemente la perdió por su orgullo, pero como dicen "uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde", arrepentido y sumergido en la tristeza no pudo hacer nada, solo le quedo aprender de su error y seguir ascendiendo.
El camino se hizo difícil pasó mucho tiempo para que encuentre otra luz, ésta era más fuerte que la anterior y además le daba calor y mucha alegría, andaba muy ilusionado y con muchas granas de seguir subiendo y subiendo hasta que el destino cruel e injusto demostró que su asenso no iba ser nada fácil; se había quedado sin su luz, el no pudo hacer nada esta vez no dependía de él. Afectado y sin ganas de seguir, solo quiso morir, creyó que ya no tenía sentido seguir ascendiendo. Cuando intentaba seguir y no dejar que la tristeza, ….comenzó andar en círculos, caía por barrancos, tropezaba mucho, se le hizo imposible salir de los barrancos. Fue muy triste.
Muchos intentos fallidos, muchas caídas pero nada de eso lo hicieron rendirse pudo salir adelante y a pesar que seguía cayendo él seguía parándose, cada vez con más fuerza, aprendió que muchas veces el camino puede ser oscuro y denso pero uno siempre tiene que seguir sin detenerse, si te detienes ya fuiste, aprendió que caer era parte de subir a la montaña y era consciente que podía caer muchas veces más pero su actitud esta vez era diferente. Todo esto le sirvió para coger herramientas muy útiles para su camino.
Ya con una mejor actitud, con una total conciencia de la importancia de llegar a lo más alto de la montaña y con muchas herramienta que lo ayuden a ascender el estaba más seguro de sí mismo, lamentablemente la neblina no deja ver la cima así que no sabe qué tan alta es pero eso no le importa, sabe que mientras va avanzando puede ver claramente unos metros adelante como para seguir y eso es suficiente ya que la meta es clara pero cuanto falta llegar no lo es.
El caminante, se acaba de cruzar con otra luz. Nervioso y con miedo sin saber si realmente es un luz o solo una guía, está convencido que no se cruzó con ella de casualidad sino porque el destino así lo quiso. No sabe si mañana o quizá dentro de un mes descubra que es lo que encontró, pero está en sus manos encontrar esa respuesta. El miedo y el pesar que no está preparado lo detienen...
La historia del caminante se sigue escribiendo por ahora. El centro, es esa luz. Esperemos que encuentre las respuestas adecuadas.
Gracias por inspirarme.

Gracias a todos los que me dieron su opinión personal sobre el blog y sobre mi primera entrada, prometo escribir cada vez más y mejor.
ResponderEliminarGracias =)